lunes, 15 de septiembre de 2014

¿Quién dice que las segundas partes nunca fueron buenas?


La gente suele preguntarme ¿Qué estás haciendo? ¿En qué consiste tú trabajo? ¿Qué es una Lanzadera de Empleo?

Mi forma de responder siempre suele ser la misma, una respuesta típica, estándar o del manual  del programa que me hizo descubrir mi vocación, PILARES, EQUIPO, SOLIDARIDAD, OBJETIVOS…

Pero si verdaderamente estáis esperando que os cuente el significado de una Lanzadera me sería muy difícil reflejar en un folio de papel todas las emociones y momentos tan intensos que se viven en una de ellas.

Siempre he dicho que la clave del éxito está en las personas, y es por ello por lo que esta  experiencia cada día se hace más fuerte y crece un poquito más.  La esencia de ello se debe a esas personas que viven, trabajan y cuidan esta oportunidad día a día, como si fuese única.

Quiero dedicar estas palabras a mis veinte participantes, porque sin ellos todo esto no hubiera sido posible.

Gracias de todo corazón por haber mostrado en todo momento el lema que nos ha caracterizado: “NO ENCONTRARÁS RESULTADOS DIFERENTES SI SIGUES HACIENDO LAS COSAS IGUAL”  
Hoy hace 242 días desde que comenzamos y ahora nuestro programa ha finalizado, pero una Lanzadera no acaba si vosotros así lo deseáis, porque los verdaderos protagonistas de todo esto habéis sido vosotros, aquellas veinte personas que el primer día se miraron a los ojos y no pensaron que esto iba a cambiar sus vidas. “Indivisa Manent”

Me gustaría que a partir de este momento recordaseis  la expresión del latín que se cita en una película que marcó mi vida para siempre. “Carpe Diem”  Aprovecha el momento. Dicen que amar es una forma de vida, yo os digo que viváis vuestra vida en cada soplo de aire, haced que vuestra vida  sea extraordinaria y recordad que el pasado está para aprender y que el futuro es incierto, vivid vuestro momento.






Ahora llega el apartado de dar las gracias:


Quiero dar las gracias a todas las personas que han creído en mí y me han hecho ser quien soy, mis padres y mi hermana, mi familia y mis mejores amigos, no citaré sus nombres porque ellos ya saben quiénes son.

Doy gracias de corazón a todo mi equipo de trabajo de Santa María la Real por darme la oportunidad de seguir creciendo y caminando por este camino tan emocionante y lleno de aire fresco.

A mis compañeros coordinadores/as de todas las Lanzaderas de España y en especial a mi Coordinadora Principal Rocío y a mi Compañera Soraya de la Lanzadera de Aguilar y a todo su equipo de Participantes, a los que les deseo toda la suerte del mundo, ya que he aprendido un montón estando a vuestro lado y hemos vivido muchas sesiones, experiencias, agobios, trabajo y éxitos juntos.

Gracias a las personas de la Fundación San Cebrián que han estado con nosotros ayudándonos, y a todos los colaboradores que han participado en este programa.

Gracias a mi Coach personal por haberme guiado en el camino, gracias Beatriz.


Quiero volver a dirigirme a mis chicos para deciros que debo daros las gracias por tres cosas:

Gracias por ser como sois.

Gracias por haber confiado en mí.

Y gracias por haberos conocido.

Ahora toca despedirme recordando a la gente que tanto he querido, y me gustaría hacer referencia a la frase que escribió una persona, que sentimentalmente me ha marcado para siempre, en un Blog relacionado con una experiencia posiblemente parecida...

"Gracias a la vida que me ha dado tanto"

¡Hasta pronto!


Rodri.



miércoles, 1 de enero de 2014

Partida y Regreso.



No sé por dónde empezar, parece que fue ayer aquel tempranísimo lunes 13 de mayo cuando mi amigo Álvaro Retortillo me recogía cerca de mi casa para llevarme por primera vez a Aguilar de Campoo, me iba a llevar a mi nueva vida, a mi futuro, a mi vocación, sólo que yo aún no lo sabía.


Me acuerdo que llegaba nervioso, con mi rodilla muy dolorida y con un billete de tren que salía de la estación a las 16:20.


Todo el mundo me preguntaba; ¿Qué tal por el pueblo que huele a galleta?, ¿Debe hacer mucho frío por allí verdad?, también la situación era curiosa, ya que iba a trabajar en el pueblo que tiene mi mismo apellido.


Me invadían las dudas en un primer momento, ¿encajaré bien aquí?, ¿estaré bien fuera de casa?, ¿Llevaré bien la situación de ir y volver poquitos días a Aguilar y a Valladolid?. ¿Haré bien mi trabajo? Me acuerdo mucho de lo que me dijo mi compañera de Máster y Amiga CRIS: "Rodri, da la talla, porque lo vales"


La situación fue tan impredecible que cambió totalmente cuando al mes ya estaba viviendo allí, pero ahora me toca ser sincero, y sé que lo he dicho muchas veces y de muchas formas, pero desde el primer momento que puse el pie en ese hermoso pueblo, me invadió el sentimiento de ese lugar, de sus costumbres, la forma de ser de su gente, de su aroma, me enamoré de sus personas...


Me parece muy difícil expresar o contaros por aquí todo lo que he sentido y vivido en estos últimos 8 meses, pero sólo puedo decir que han sido los más fuertes e intensos de mi vida, en el buen sentido, y los voy a llevar en el corazón para siempre.


Supongo que cuando te marchas fuera de casa las emociones que experimentas son mucho más fuertes, y es posible que se acaben convirtiendo en propios sentimientos, tan intensos que cuando recuerdo esos buenos momentos, siempre lo hago con una sonrisa en la cara.


Todo el tiempo que he estado en Aguilar he intentado sacarle todo el jugo posible a cada instante, "vivir la vida en cada soplo de aire".  He sentido afecto, cariño, seguridad y alegría, sentimientos tan grandes, tan importantes, pequeños detalles, que me han tocado el corazón y no se pueden expresar con palabras escritas, sólo con lágrimas y acciones.


Desde niño me han enseñado la importancia y el significado que tiene "dar las gracias" y puedo decir que me siento muy orgulloso de poder hacerlo y dárselas a este Pueblo, porque ha sido este lugar el que me ha brindado esa oportunidad de crecer personal y profesionalmente y gracias a ello  ha sido aquí donde he encontrado mi Vocación,  y dónde he sido muy feliz.


Gracias a mi Familia y a mis padres y a mi hermana Irene, porque os quiero y sin vosotros no podría haber conseguido esto. Me siento muy afortunado de teneros.


Gracias a todos mis compañeros del Máster de RRHH porque habéis sido el motor y el impulso para estar aquí.


Gracias a todos mis compañeros y colegas de la Fundación Santa María la Real: Con especial Cariño a Dani, Ernesto, Álvaro, Aitor, Josemi, Fer, César, Raquel, Soraya, Carmen ...


Gracias a mis Colegas del Perro de San Roque, Pape y Marta por esas noches tan buenas.


Gracias a Ester por ser una persona de las que no quedan, estar ahí siempre y por transmitirme esa energía y positivismo que tienes. Eres el ejemplo de alegría en la vida.


Gracias a mi compi de piso Feli, por rescatarme y hacerme la vida más sencilla en nuestro "Hogar".


Gracias de Corazón a todos los participantes de la Lanzadera de Empleo y Emprendimiento Solidario de Aguilar, por haberme ayudado a encontrar mi vocación y aprender de vosotros.


Gracias a Naxo, Henar y Miguel por ser mis amigos y por hacer que la distancia no nos separe en los momentos difíciles.


Gracias a mis Hermanos Vielba, Jero y Jorge, por todo, por ser como sois y por haberos conocido y crecer juntos desde niños y tener lo que tenemos ahora, porque sois mi tesoro más preciado y sin vosotros esto no sería posible.


Gracias de Corazón a Tais, Humberto, Paula, Eva, Poncho e Isis por absolutamente todo, porque sois los grandes culpables de llevarme un pedazo de Aguilar y guardarlo en mi corazón para siempre. Porque sois las personas que la gente merece conocer y me siento orgulloso de poder llamaros amigos.


Gracias a Luís Poveda por poder contar contigo y por esa cercanía, y ejemplo de amistad y compromiso.


Gracias a Charli, por haberme aceptado en la Fundación.


Gracias a mi Equipo de trabajo, a Gúmer porque me he sentido desde el primer día como en casa y haber pasado unos momentos inolvidables juntos y darme las oportunidades de futuro. A Álvaro, por ser mi amigo, mi compañero y por haberme dado la oportunidad de crecer, de disfrutar con tu música y de ser el espejo donde mirarme. Y a mi Roci, porque sin ti a mi lado esto no hubiera sido posible, tengo tanto que agradecerte amiga, quiero que sepas que eres una persona increíble y que te mereces el cielo y todo lo mejor en esta vida y sabes que estaré siempre ahí para lo que necesites.


"Cuando algo acaba, algo nuevo empieza" Ahora se presenta una nueva etapa en mi vida, pero no quiero cerrar mi "círculo" de Aguilar de Campoo, porque esto no es una despedida, sólo es un "Hasta Pronto Amigos" porque Aguilar ahora es también mi casa.


Quiero despedirme dando las gracias otra vez a la gente que tanto he querido, y me gustaría hacer referencia a la frase que escribió una persona, que sentimentalmente me ha marcado para siempre, en un Blog relacionado con una experiencia posiblemente parecida...

"Gracias a la vida que me ha dado tanto"



Rodri.